El ser humano tenía un hueso en el pene y la ciencia explica por qué lo perdimos

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  • 6 meses
  • jleo

El ser humano tenía un hueso en el pene y la ciencia explica por qué lo perdimos

Los mamíferos todavía conservan este hueso que se ha perdido en los humanos ¿Sabes porque sucedió esto?

Los báculos o pene se encuentran en determinadas especies de mamíferos, pero no en todas. La mayoría de los primates macho lo tienen, así que los humanos somos más bien una rareza, ya que carecemos de él. Hay machos de la especie humana que han desarrollado un hueso en el suave tejido del extremo del pene, pero se trata de una anomalía poco frecuente más que de un pene. Pero ¿por que los humanos ya no la tienen?

Esta es una pregunta a la que la ciencia ha intentado responder durante mucho tiempo con diversas teorías. Y ahora dos expertos de la University College London han hallado la definitiva.

Demostraron que el hueso no se desarrolló hasta después de la división de los mamíferos en placentarios y no placentarios hace unos 145 millones de años, pero antes de que apareciese el ancestro común más reciente de los primates y los carnívoros hace unos 95 millones de años. Nuestra investigación muestra también que este ancestro común tenía báculo. Esto significa que cualquier especie dentro de estos grupos que no lo tenga, como la humana, tiene que haberlo perdido en el curso de la evolución.

¿Es importante el hueso del pene?

Como dijimos antes, son varias las teorías que se han planteado los especialistas.

Mientras unos argumentan que ese huesito puede ayudar a estimular a la hembra para que suelte los óvulos, otros han deducido que debía tener la misma función que un calzador de zapatos; es decir, permitir al macho superar cualquier fricción y penetrar en la vagina de la hembra.

Sin embargo, lo que demuestran los expertos ahora es que se trata de una cuestión de tiempo. El báculo permite prolongar el tiempo de penetración vaginal.

Otro descubrimiento interesantes es que los machos de especies que tienen una alta competencia sexual por las hembras tienen el hueso del pene más largo. Con frecuencia, las penetraciones más largas ocurren en especies con prácticas polígamas, donde múltiples machos se aparean con múltiples hembras, como se aprecia en los chimpancés.

“Creemos que fue aquí cuando el báculo humano desapareció, porque el sistema de apareamiento cambió”, agregó el científico. En relaciones monógamas, el hombre no necesita pasar tanto tiempo dentro de la vagina de la mujer.

Para los expertos, los humanos tuvieron que haber perdido su hueso cuando la monogamia se convirtió en la estrategia reproductiva dominante hace 1.9 millones de años, en los tiempos del Homo erectus.

 

 

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